lunes, 24 de agosto de 2015

Milhojas de calabacín, pimientos del piquillo, jamón y queso


Primero de todo, deciros que mi marido está a dieta y yo también lo estoy "por solidaridad", no porque lo necesite... jajaja. Además, hemos decidido adoptar a una gatita de un mes y medio, ¡y no doy abasto con todo!. Por ese motivo he decidido darle un "descanso relativo" al blog. Por lo tanto, no publicaré recetas tan a menudo como lo solía hacer antes. Eso sí, de tanto en tanto, al menos yo, me voy a saltar la dieta y publicaré alguna cosita, como este milhojas de calabacín, pimientos del piquillo, jamón y queso que está para chuparse los dedos y, para qué negarlo, no tiene muchas calorías... jajaja,

La receta original es del blog Mercado calabajío. En cuanto la vi, me gustó la idea del milhojas y compré todos los ingredientes, pero una vez me puse a hacerlo, pensé que igual con el tomate saldría demasiada agua y tal vez no me quedase bien. Ya había pelado el tomate. Incluso lo había comenzado a poner sobre la primera capa de calabacín, pero lo quité y lo cambié por pimientos del piquillo. El resultado: ¡Buenísimo!. Nos encantó la combinación

Tengo que comentar que si tenéis una mandolina para cortar las rodajas de calabacín, mejor que mejor. Si no la tenéis, podéis cortarlas con un cuchillo bien finas. Una vez lo hayáis sacado del horno, se debe dejar reposar unos 20 o 25 minutos para que se asiente y sea más fácil de partir.

Otra cosa: La cantidad de cada uno de los ingredientes puede depender de su tamaño, del número de capas y del tamaño del molde que uséis. Yo hice tres pisos, pero podía haber hecho más. El problema fue que se me acabaron los pimientos del piquillo. Para que os sirva de referencia, os pongo la cantidad de ingredientes que necesité en mi caso.

Dicho esto, vamos con la receta. 
Ingredientes:
  • 280 gr. de calabacín pelado (es más o menos un calabacín mediano)
  • 9 pimientos del piquillo grandes y enteros (yo usé dos latas, pero todo depende del tamaño de los pimientos del piquillo)
  • 6 lonchas de queso
  • 9 lonchas de jamón York
  • 3 huevos
  • 60 gr. de leche
  • Agua
  • Sal
  • Pimienta
  • spray anti adherente (o papel de hornear, o aceite, para que el milhojas no se pegue al molde) 
  • Salsa de tomate para acompañar (opcional)
Preparación:
Primero de todo, encendemos el horno y lo ponemos a 180º con calor arriba y abajo. De esta forma, cuando acabemos de rellenar el molde, el horno ya tendrá la temperatura, o estará próximo a ella.

Pelar el calabacín y cortarlo en rodajas muy finas usando una mandolina. Si no tenéis mandolina, cortarlas con un cuchillo lo más finas que podáis.


Aquí podéis ver lo finas que son las rodajas de calabacín acabadas de cortar con la mandolina.


Poner a hervir una olla con agua y sal. Una vez hierva el agua, escaldar las rodajas de calabacín durante dos minutos. No más. No las pongáis todas de golpe. Yo lo hice en dos veces. Poned unas cuantas a escaldar...


Cuando hayan pasado los dos minutos, sacarlas con un colador y ponerlas sobre papel de cocina para que absorba el exceso de agua. Una vez vuelva a hervir el agua, poned otras cuantas más, y repetir el proceso hasta que no queden rodajas.


Una vez hayáis acabado con las rodajas de calabacín, untar el molde con spray anti adherente para que no se pegue el milhojas. Si no lo tenéis, usad papel de hornear o aceite. Si el molde es de silicona, en principio no hace falta. El mío era metálico por los lados y de cristal por debajo. Se desmolda fácilmente subiendo el cristal. Me fue bastante mal, porque a la hora de poner los huevos batidos con la leche, se salía todo por debajo. Si tenéis uno de silicona, mejor que mejor.


Como podéis ver, le puse también papel de hornear por debajo, pero eso no evitó que se saliera parte del líquido antes de quedar cuajado.

Poner una primera capa de rodajas de calabacín y encima de ellas, un poquitín de sal. No mucha, porque luego los huevos también llevarán sal y puede quedar demasiado salado.


A continuación seguimos con los pimientos del piquillo. Abriremos cada uno de los pimientos de la siguiente forma:


Si veis que están demasiado húmedos, también podéis ponerlos sobre papel de cocina para que absorba el exceso de agua. A continuación, poned una capa de pimientos del piquillo. Si lo ponéis como está en la foto aprovecharéis al máximo el espacio,


Añadimos las lonchas de queso.


Ponemos sobre el queso las láminas de jamón de York.


Una vez puestas las lonchas de jamón de York ya hemos completado el primer piso. Repetimos la operación. Vamos poniendo una capa de rodajas de calabacín con un poquitín de sal, otra de pimientos del piquillo, otra de queso y otra de jamón york. Así hasta agotar las existencias.

Como he dicho antes, a mi se me agotó el pimiento del piquillo al tercer piso. El problema fue que tenía pensado hacerlo con tomate y luego cambié de opinión sobre la marcha, y sólo tenía dos latas de pimientos del piquillo, pero si vosotros queréis hacer más, podéis hacerlo.

Acabamos poniendo encima de todo una capa doble de rodajas de calabacín.


A continuación partimos los huevos en un plato y añadimos sal y un poquito de pimienta. Si no os gusta la pimienta, tampoco es obligatorio... jajaja.


Batimos los huevos.


Añadimos la leche.


Volvemos a batir hasta que la leche quede integrada y lo vertemos en el molde con cuidado y asegurándonos de que llegue a todos los rincones del molde.


Como podéis ver, le puse el plato debajo porque el huevo se comenzaba a salir por el hueco que había entre la base de cristal y las paredes metálicas... ¡La próxima vez uso uno de silicona! jajaja

Esperamos a que el horno llegue a 180º con calor arriba y abajo. Una vez haya llegado a esa temperatura, introducimos el molde en el horno y horneamos durante 35 minutos. Cuando hayan pasado los 35 minutos, subir el horno a 200º y hornear 10 minutos más. No os esperéis mucho tiempo más. El huevo ha tenido tiempo suficiente de cuajar.


¿A que ha quedado chulo? jajaja. Una vez hayamos sacado el molde del horno deberemos esperar unos 25 minutos a que se temple (esto es importante), ya que si lo intentamos desmoldar de inmediato, nos encontraremos con que el queso todavía está demasiado derretido y se puede desmoronar el milhojas.

Y aquí lo tenemos ya desmoldado:



Una vez desmoldado, cortarlo con cuidado y servirlo acompañado de, por ejemplo, una salsa de tomate.

¡Espero que os haya gustado la receta!. Si es así, no os perdáis mis actualizaciones. Podéis seguirme haciendo click en "Me gusta" de Facebook, añadiéndome en vuestros círculos en Google +, o en Twitter


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